Me jactaba hace años de una inexplicable falta “constancia” como para llevar adelante un blog. Tengo una cantidad difícil de calcular de blogs que han sifrido el abandono. Supongo que a muchos les habrá pasado, así que no siento la culpa del que abandona, sino más bien el remordimiento de quien no puede seguir adelante. Constancia, que le dicen.

Constante: Primer imágen de Google IMG
Sin embargo, hace ya un tiempo largo que me empecé a enganchar haciendo post ( a veces varios por día ) en una página, y me he sorprendido por la cantidad de tiempo que pude perder en la elaboración de esos post, la cantidad de entradas que hice y, claro, la constancia que he tenido para hacerlo. De hecho, no he abandonado esa actividad por casi 9 meses, en los que llegué a los casi 300 post.
Por eso, y en vista de que, evidentemente, hay algo que he logrado superar, sin mayores vueltas me dije “dale, hacelo” y acá estoy. Espero no claudicar. El 18 de agosto de 2008, estoy felíz de empezar.





1 comentario
Martes 3 Febrero 2009 a las 10:51 pm
[...] como dije en la primer entrada, también había en el principio de todo una apuesta personal para resolver asuntos relacionados a [...]