Piénselo un instante: está con su pareja, aburrido, tirado en una cama, haciendo un zapping rutinario sin mucha esperanza de nada, de pronto ella dice: “Ya sé, hagamos listas de actores argentinos cuyos apellidos terminan con la letra A”. Maravilloso. A usted encontrado su pareja, caballero. “Guillermo Francella”, dirá. “Hugo Arana”, responderá ella. “Osvaldo Miranda”, “Andrea Del Boca”, “Nacha Guevara”, etc. ¿Se entiende el punto? ¿O cree usted que encontrará algo más divertido en la caja de rayos catódicos?
Así que continuando con la serie ‘Reivindiquemos las listas’ iniciada con las 100 mejores películas de Hollywood según el AFI, quiero compartir una serie de listas magistrales. ¿Ya dije que creo que las listas son maravillosas? Bueno, es que ya no recuerdo lo que escribo. El caso es que, como también manifesté, las listas encierran pequeños mundos en los que podríamos meter la cabeza (o no). Listas de comidas, de mails, de canciones, de películas, de quehacéres! Hay listas para todo. Pequeños universos compactados en una minúscula porción de espacio.

CHISTE
En este caso me topé de naríz con un blog que, entre otras cosas, tiene una larga lista de… sí, listas.
1000 álbumes que debes escuchar según THE GUARDIAN-UK
Las canciones más escuchadas de la historia de la radiofonía
1001 libros que deberías leer antes de morir
Las cincuenta bandas que debes ver antes de morir
Eso ya es suficiente. Pero si alguno se ha quedado con ganas, hay otro sitio que tiene listas de cualquier cosa, compuestas por las personas que pasaron por ahí. Wanderlist, tal el nombre del sitio, está on line desde 1997 y no es más que eso, un espacio de constante perfeccionamiento de lista ya creadas o nuevas listas aportadas por los visitantes.
¿Se le ocurre alguna? A ver, piense… ¿Lista de las piernas más sexis del mundo? Mmhh… ya existe. A ver, otra: ¿las mejores películas cómicas de la historia del cine? También existe. Podría ser una lista de los mejores atletas negros de la historia del deporte mundial. Bueno, no, ya existe esa también.
Como ve, hay listas enormes de una cantidad de cosas increíbles. En el sitio, se advierte, hay ya 2247 listas activas. Usted puede agregar la suya. Piénsela bien.
Y que se divierta.




3 comentarios
Martes 30 Septiembre 2008 a las 8:47 am
Hola Mariano! Podría ser una lista de los mejores temas del Café con F. La gente que no lo escucha y a los cuales yo comento la de temas que se tocan a diario, me dice ¿cómo hacen para tener tantos temas? La simpleza es la clave a mi parecer.
De todas formas, yo ando recogiendo información para hacer la lista de las 100 posibles formas de concentrarse estudiando a fin de año…
Saluditos
Lunes 20 Octubre 2008 a las 1:12 am
Yo también, como el resto de la humanidad, amo las listas. Inclusive la de Schindler. Pero ¿por qué amamos las listas? Yo, el que revelé al mundo la cantidad exacta de “que que que” (8 ques) y “na na na” (17 nas) ahora regreso con otra estupidez de suma importancia: la explicación de las listas. Tiene relación directa con la filosofía de Hegel. Hegel habla de la lucha por el reconocimiento entre las autoconciencias. ¿Qué significa esto? Yo, como autociencia, como ego, como subjetividad, tengo el deseo de que el mundo todo tenga también mi visión. Las listas son una forma ínfima (y algo ingenua) de formalizar una visión. De imponer un gusto y una forma de ver la realidad. Es, en definitiva, una ilusión. Que nos hace sentir mas unidos. Menos solos.
Domingo 2 Noviembre 2008 a las 11:04 pm
[...] asunto que ya debería haber tratado con un psicólogo y que quedó de manifiesto en la entrada Amo las listas, de cualquier cosa, y más o menos explicado en 100 mejores películas de Hollywood segun AFI. Pero es que la lista [...]