El estilo urbano-rosarino (¿argentino?) de los últimos años es hacer una recepción cuando se inaugura una nueva casa: un asado, un vinito, unas galleticas dulces, amenización musical, champaña, sociales de parado. Quién sabe, algún día. Por el momento la virtualidad nos evita semejante atropello. Sin embargo, virtualmente, puede asegurarles que la alegría es la misma: me mudé y la casa está lista para recibir invitados!
Sin más. Gracias a los que preguntaron, a los que insistieron, los que tiraron buena onda, los que se cansaron de esperar! Ya está, ya está, listo, terminé de mudar todo.
Ya que sólo lo dije en un comentario, repaso: rosario3.com ha agregado blogs a su lista de “secciones”. Cómo hizo Maradona con Emiliano Papa (y todos nos despanzábamos), alguien me llamó para formar parte. Como comenté ya, eso me deja una alegría muy linda.
Así que, más contento que perro con dos colas, les dejo la nueva ubicación de este blog:

Hola gente! Una alegría, me voy a otro lado con este blog! Aún no les paso la dirección porque estoy trabajando en el diseño y arreglando detalles aburridos. Pero me voy para otro lado. De hecho, jeje, me llamaron de otro lado y acepté. Así que es una alegría y un lindo gesto, como un mimo, el que me lleva por otro rumbo. 
















Dos breves relacionadas al microbloging (qué término rebuscado). Primero, que el diario
Eso por un lado, ahora lo segundo: Vanina, de
Es una vergüenza para cualquier cinéfilo reconocer que las últimas entregas prefirió verlas en el diario del lunes. Lo es. Y también, hay que decirlo, es mucho más sencillo cumplir con el ritual año tras año cuando uno está, digamos, al pedo. Hace ya varios años que mi despertador suena a las 05:35 am y, por consiguiente, ya no me gusta quedarme viendo una trasmisión lunga y perder el 80% de mi RAM para el día lunes.














Aquellos que caímos sin remedio en las garras del best seller infantil, Harry Potter, sabemos que los tiempos que corren son una verdadera bendición a la hora de la abstinencia. Cuando acabamos de leer un número, ya podemos salir a chusmear en Internet los detalles que sólo algunos obsesivos podrían valorar. Allí encontramos la información inútil que se vuelve vital cuando uno ha perdido el más mínimo rasgo de cordura. Y los lectores hispanoparlantes, a veces desesperados, sabemos que contamos con dos fuentes de información que parecen inagotables: 
























El Gadget de Google Talk pertmite a cualquier usuario incluir “una ventanita” en su propio blog o web donde mostrar su Google Talk.



